Los Dados

El juego de dados es uno de los que más tradición tiene. Sus orígenes se remontan por lo menos hasta hace 2.000 años.
En sus orígenes decidían el futuro de las personas durante siglos, lo que ha ido evolucionando con el paso de los años hasta lo que los conocemos hoy.
En sus primeros días, los dados estaban hechos de huesos de melocotón, ciruelo, cáscaras de nuez o dientes de animales. Con los años, los materiales de construcción de los dados fueron evolucionando de las más diversas maneras.
Hoy en día se utilizan materiales como la celulosa o el plástico. Los dados se marcan de tal manera que los puntos en los dados opuestos sumen siempre siete.
Puede haber variedades en el estilo del borde, en cómo están marcados, si son o no transparentes, etc. Los dados de los craps son por lo general transparentes y vienen marcados con alguna figura u holograma especial y un número de serie cifrado.
Hay dos tipos de dados, los considerados “perfectos” y los considerados “droguería”.. Por lo general se hacen a mano y tienen una tolerancia de 1/5.000 pulgadas. Son los utilizados en partidas de altísimo nivel con apuestas muy elevadas.
El otro tipo de dados, se fabrican a máquina careciendo del detalle que tienen los otros dados. Estos dados se utilizan para juegos de tablero u otras actividades sociales. Raramente se verá un dado de este tipo en un casino.
Todos los números en un dado que esté bien hecho y sin manipular, tiene igualdad en las probabilidades para salir en una tirada. En los casinos se utilizan dos dados por tirada.
Esto reduce en alguna manera el efecto de una posible imperfección en la construcción de un dado que recordemos estará hecho a mano la mayor parte de las veces.
Es recomendable para un jugador en el casino, que antes de comenzar a jugar haga un seguimiento de los lanzamientos que van saliendo.
Pues no es nada extraño que exista alguna imperfección en los dados que se estén utilizando y esto lleve a que se produzca una mayor tendencia favorable hacia algún o algunos números.
Aunque son dados que están muy afinados a la larga, siempre se puede deducir una tendencia en favor de uno o algunos números.
