Apuestas de Hípica, Salto de Caballos (II)

Para apostar con éxito en los saltos hípicos es importante que se celebren pruebas durante varios días. Allí en Aranjuez las competiciones duraban una semana, tiempo que debe repartirse entre para la observación y para el juego.
Si además tienes algún amigo que tenga contacto directo con jinetes y demás personal del mundo hípico, puedes aprovecharlo para conocer referencias de algunos de los participantes.
Yo tenía un amigo que era jinete y que siempre me daba bastantes indicaciones sobre las apuestas más adecuadas. Recuerdo que una cosa que siempre me decía es que ni se me ocurriera apostar por él… lo cierto es que no le vi ganar nunca.
Los primeros tres días de campeonato no se apuesta, se va a conocer a los caballos y a sus respectivos jinetes. Se estudia qué caballo es más fiable, cuál es más rápido y hacerse una composición de lugar de a qué caballos apostar en función de sus rivales en la serie.
Cuando se apuesta en hípica se reparte un programa donde vienen todas las series del día con sus participantes correspondientes, jinete y caballo.
De un año a otro te podías encontrar con que un caballo cambiara de jinete o un jinete cambiara de caballo, de hecho, había jinetes que montaban varios caballos en un día.
El resto de los días, se debe comenzar con apuestas suaves para ver si nuestras observaciones han sido acertadas para incrementarlas según nuestra confianza en los caballos que estimemos son favoritos.
La hípica no es un deporte fácil, requiere de un conocimiento del estado del caballo y de su correspondiente jinete.
Incluso puede darse el caso de contar en una serie un caballo que a priori es rápido y otro fiable y al final invertirse los papeles.
Por lo general, hay dos tipos de apuestas. La sencilla, que se hace a caballo ganador, y la gemela, en la que se apuesta por un primer y un segundo clasificado.
